Un registro público de linaje animal donde cada dato queda firmado por quien lo afirma, fechado de forma comprobable, y fuera del alcance de cualquiera que quiera borrarlo — incluidos nosotros.
Los datos ya existen: están en libretas sanitarias, fichas de refugio y grupos de WhatsApp. Lo que falta es un lugar donde se acumulen sin que nadie pueda editarlos hacia atrás.
De los animales con microchip que no vuelven a su casa, la causa más frecuente es un teléfono desactualizado en el registro.
Estudio JAVMA · 7.704 animalesPerros con chip que un refugio no pudo identificar cuando la empresa que guardaba esos datos cerró de golpe. Solo la mitad volvió con su familia.
Cierre de un registro privado · 2025Pruebas de ADN exigidas de rutina para emitir un pedigree internacional. El parentesco se declara; se verifica solo por excepción.
Reglas de cría de la FCI · art. 18No hace falta entender criptografía para usarlo. Alcanza con saber qué garantiza cada paso.
Número de microchip, libreta sanitaria, o simplemente lo que usted sabe. El nivel de respaldo queda visible: un registro con chip y firma veterinaria no se ve igual que uno declarado sin respaldo.
Se desbloquea como se desbloquea el teléfono. Sin contraseñas ni claves que administrar. Lo que usted afirma queda atribuido a usted, y no puede desdecirse después.
Nada se borra ni se reordena. Un error se corrige agregando la rectificación, nunca eliminando el original.
Otras organizaciones pueden comprobar por su cuenta que no reescribimos el pasado. Si lo hiciéramos, quedaría demostrado matemáticamente.
Esto no impide que alguien mienta. Hace que mentir quede firmado, fechado y sea imposible de retirar.
La decisión es una sola: si vale la pena que su organización cargue su historia en un registro que después no va a poder borrar.
Preferimos decirlo acá antes que decepcionarlo en el sexto mes. No impide que un criadero declare un linaje falso: el sistema lo va a registrar igual. Tampoco arregla un teléfono desactualizado, ni reemplaza ningún trámite legal o veterinario.
Lo que sí hace, y es lo único que promete: que falsificar el origen de un animal deje de ser gratis y anónimo, y pase a ser un acto público, atribuible y permanente.
Un registro de prueba, solo tuyo, con la cadena de sellos funcionando de verdad: cargá una mascota, agregá hitos, armá el árbol y verificá que la cadena esté intacta. Sin registrarte y sin dejar datos de nadie.
La fecha de cada sello la pone el registro, no tu computadora — así no se puede antedatar un hecho cambiando el reloj. Y el nivel de evidencia queda a la vista: una mascota con chip y firma profesional no se muestra igual que una declarada sin respaldo.
Nueve secciones con el diseño criptográfico completo, los precedentes que fracasaron y por qué, el modelo de amenaza — incluido el escenario en que la organización misma se corrompe — y las fuentes de cada dato.
Incluye la sección que retira una recomendación de la versión anterior, porque la evidencia no la sostenía. Si va a confiarnos sus datos, merece ver también dónde nos equivocamos.
Si dirige un refugio, una protectora o una veterinaria y quiere participar — o si encontró un error en el documento, que es igual de bienvenido.
hola@petlineage.org